¿Tecnología o metodología?
Me parece una pregunta sumamente
interesante y a su vez difícil de contestar, pero considero que la respuesta no
es ni tecnología ni metodología, sino lograr un equilibro entre ambas.
La tecnología puede ayudar y modificar la metodología que ya existe, pero no necesariamente cambiarla. Avanzar tanto tecnológica como metodológicamente supone un cambio partiendo de la manera en que se concibe la educación.
La tecnología puede ayudar y modificar la metodología que ya existe, pero no necesariamente cambiarla. Avanzar tanto tecnológica como metodológicamente supone un cambio partiendo de la manera en que se concibe la educación.
A medida que implementamos
metodologías de enseñanza innovadoras tomando en cuenta todos los aspectos que
estas proponen, podemos ir enriqueciendo nuestras prácticas con herramientas de
la tecnología que nos pueden facilitar y sumar enormemente dentro del salón de
clases.
El hecho de que estemos aplicando avances tecnológicos dentro del salón no determina que hemos progresado en cuanto al aspecto metodológico; de nada nos sirve mantenernos a la vanguardia con los recursos tecnológicos si no sabemos aplicarlos debidamente y realmente sacarles provecho de una forma educativa.
Con la tecnología podemos beneficiar a muchos de nuestros estudiantes en diferentes ámbitos y dimensiones, pero siempre basándonos en una metodología que de igual forma les beneficie. Podemos atender necesidades educativas especiales, podemos facilitar un proceso de diferenciación dentro del aula, podemos implementar estrategias y actividades tomando en cuenta las inteligencias múltiples mediante la tecnología, pero siempre dentro de una metodología que lo permite y lo promueva.
El hecho de que estemos aplicando avances tecnológicos dentro del salón no determina que hemos progresado en cuanto al aspecto metodológico; de nada nos sirve mantenernos a la vanguardia con los recursos tecnológicos si no sabemos aplicarlos debidamente y realmente sacarles provecho de una forma educativa.
Con la tecnología podemos beneficiar a muchos de nuestros estudiantes en diferentes ámbitos y dimensiones, pero siempre basándonos en una metodología que de igual forma les beneficie. Podemos atender necesidades educativas especiales, podemos facilitar un proceso de diferenciación dentro del aula, podemos implementar estrategias y actividades tomando en cuenta las inteligencias múltiples mediante la tecnología, pero siempre dentro de una metodología que lo permite y lo promueva.

No hay comentarios:
Publicar un comentario